El concepto de naturaleza en Bakunin – Arnoldo Diaz [Completo]

[…] la Naturaleza no presenta en modo alguno un caos, sino más bien un mundo prodigiosamente organizado donde cada parte está vinculada lógicamente a todas las demás.

M. Bakunin

El pensamiento anarquista tiene una larga historia de análisis filosóficos de la más variada cantidad de temas. En los primeros años del siglo XXI ha ido en aumento la academización de la teoría anarquista en diversas universidades del mundo, incluyendo México. Considero, que dicha situación ha generado por una parte la difusión del pensamiento anarquista a nuevas generaciones de estudiantes y, por otra parte, el rechazo por parte de algunos sectores del anarquismo al ejercicio de la teoría. El pensamiento anarquista tiene una larga historia de análisis filosóficos de la más variada cantidad de temas. En los primeros años del siglo XXI ha ido en aumento la academización de la teoría anarquista en diversas universidades del mundo, incluyendo México. Considero, que dicha situación ha generado por una parte la difusión del pensamiento anarquista a nuevas generaciones de estudiantes y, por otra parte, el rechazo por parte de algunos sectores del anarquismo al ejercicio de la teoría.

No debe ser un secreto para nadie que este es un conflicto que ha existido desde que el anarquismo se convierte una bandera política a finales del siglo XIX con el anti-intelectualismo de Bakunin y el desarrollo de estudios anarquistas en diversas ciencias por parte de Kropotkin o Reclus. Creo que este conflicto puede llegar a confundir a las personas que se acercan al anarquismo, creando un rechazo por la lectura de los nuevos textos del anarquismo e incluso, un rechazo total a los ejercicios teóricos, un grave error.

Si Bakunin mantenía un punto de vista anti-intelectualista era porque rechazaba la idea de una autoridad académica, pero tenía bien en claro la importancia de una teoría que diera sentido no solo al análisis del mundo que nos rodea, sino que sea la base para pensar una práctica política liberador.

Desafortunadamente, en el caso específico de Bakunin, sus escritos filosóficos son fragmentos que logró escribir en medio de una vida llena de cárcel, destierro y conspiraciones. Por esto la recopilación de textos más completa del anarquista ruso es la de Escritos de Filosofía Política, la cual comienza con la interpretación del autor sobre el universo y la naturaleza, pensamientos que han sido normalmente dejado de lado en el análisis anarquista pero que hoy más que nunca tienen una enorme validez como antecedente a la crítica científica y la práctica revolucionaria.

Este artículo es tan solo un ejercicio de rescate de estos pensamientos para que quien lea estas líneas pueda introducirse en las bases filosóficas de Bakunin, las cuales considero que son bastante prudentes para cimentar una teoría y práctica revolucionaria que tome como centro de acción la naturaleza. Con esto no intentamos declarar esta teoría como algo irrefutable, sino como algo reutilizable.

La naturaleza y la Causalidad Universal

Bakunin era un materialista, es decir, consideraba que lo único real era la materia. Pero ¿Cómo se crea la materia? ¿Qué nos distingue del resto de la materia? Las típicas respuestas a estas preguntas en la época de Bakunin eran metafísicas, los hegelianos, los idealistas, los positivistas y demás corrientes no revolucionarias del pensamiento filosófico terminaban sus grandes análisis con una misma solución: Dios.

Tomando elementos de la filosofía dialéctica de Heráclito, para nuestro filósofo el universo y la naturaleza no pueden tener un principio único. Esto era claro para él pues vivió en una época donde las ciencias naturales estaban en plena revolución, las explicaciones sobre la anatomía, los procesos químicos y físicos comenzaban a ser cada vez más exactos y particulares.

Bakunin declara que la idea de un Dios creador perfecto con una creación perfectamente diseñada es irracional y por lo tanto contra la naturaleza.  La razón es entonces lo que los filósofos burgueses llaman caos, pero para Bakunin, este caos de lo natural se muestra funcional en el momento en que miles de factores se entrelazan para mantener su existencia mutua. Aunque nuestro filósofo da múltiples definiciones que se van perfeccionando, creo que podemos asegurar que su definición de naturaleza más trabajada es la siguiente:

la Naturaleza es la suma de las transformaciones efectivas de las cosas que existen y que se producirán incesantemente dentro de su seno.

Entonces, si la Naturaleza es una suma de transformaciones efectivas ¿Cuáles son las cosas que existen? Las cosas formadas por la materia, no solo en nuestro mundo, sino en el universo. Todas estas existencias se transforman, cambian, y al hacerlo afectan a las cosas a su alrededor que a su vez cambia. La acción es un principio anárquico no solo en el plano de la lucha callejera, filosóficamente hablando es la clave para entender las transformaciones de todo lo que nos rodea.

Hay muchas maneras de llamar a este proceso, incluso le llama dios[i], pero creo que la manera más sencillo de entenderlo es con el concepto de Causalidad Universal el cual se explica cómo el proceso que:

ha determinado la estructura mecánica, física, geológica y geográfica de nuestra tierra, y tras cubrir su superficie con los esplendores de la vida vegetal y animal, sigue aun creando en el mundo humano la sociedad, con todos sus desarrollos pasados, presentes y futuros.

La Causalidad Universal es lo único que Bakunin acepta como ley absoluta o ley natural; el resto de las llamadas leyes universales no son más que ideas, interpretaciones humanas para la comprensión de su realidad y nada más. Nuestro filósofo hace hincapié en que precisamente las ideas y la inteligencia humanas son resultado de esos procesos que llamamos causalidad universal y evolución.

Y agrega que:

cada cosa posee su propia forma peculiar de transformación y acción; que en esta transformación y acción hay una sucesión de hechos y fenómenos que se repiten invariablemente bajo las mismas condiciones; y que, bajo la influencia de condiciones nuevas y determinantes, cambia de un modo igualmente regular y determinado.

Con esta afirmación Bakunin tumba las pretensiones de conocimiento total, muy comunes en su época, y a la vez abre las posibilidades de la ciencia y la investigación al infinito. Aquí la repetición de los fenómenos es tan digna de estudiarse como las particularidades, siendo un todo conectado con el mundo con la naturaleza; un constante proceso de acción y transformación.

La mecánica, la física, la geología, la geografía, la biología, la historia, la antropología, la psicología y los otros logos se encuentran perfectamente conectadas en el pensamiento de Bakunin. Lo más curioso de todo esto es que cualquier lector de filosofía podrá estarse ya imaginando a los muchos filósofos y biólogos académicos que piensan casi igual; incluso si quien lee estas líneas no sabe mucha filosofía seguramente estará recordando que alguna vez pensó esto mismo.

Bakunin no está haciendo otra cosa más que poniendo palabras al proceso de transformación y acción que ha existido durante milenios. Lo único que hace es ponerlo en términos del siglo XIX y si acaso, llevarlo al plano no solo biológico o geológico, sino también social. Según la definición de naturaleza que hemos dado la humanidad es parte total de la naturaleza y se distingue sobre el resto de las especies por su capacidad de acción y por lo tanto de transformación sobre la naturaleza y sobre sus iguales.

La naturaleza y la humanidad

Antes de entrar en materia hay que aclarar que, al hablar de la relación entre la humanidad y la naturaleza, encontramos en Bakunin conflictos derivados del propio contexto histórico y científico que hoy no podemos ignorar. Por un lado, resultado del positivismo que permea a las doctrinas socialistas del siglo XIX, reconoce la naturaleza del Progreso humano y la inevitable lucha contra la naturaleza, esta idea llevo a pensar que la humanidad va en un constante avance sin límites idea que hoy no deberíamos considerar como algo científico, sobre todo cuando sabemos que el llamado “progreso” nos ha llevado a una crisis ambiental que amenaza la existencia de especies vegetales y animales, ya volveremos sobre este punto.

No podemos aceptar sin más las ideas del progreso de Bakunin, pero esto tampoco debe dar pie a un rechazo total de su pensamiento filosófico. Aquí quizá tocamos una de las fibras más sensibles para el pensamiento contemporáneo, la superioridad humana frente al resto de los animales. Bakunin como buen filósofo especista del siglo XIX encuentra en la humanidad una cualidad que le diferencia del resto de los seres del reino animal: el pensamiento.

Para nuestro filósofo la existencia animal es torpemente repetitiva: “nacer, desarrollarse y crecer; trabajar para comer y beber, para tener abrigo y defenderse, para mantener la propia existencia individual en el equilibrio social de la propia especie; amar, reproducirse, y luego morir…”, para el humano esta vida se complementa con la habilidad del pensamiento, proceso que es posible a través de la propia fisiología del cerebro humano. Esto da un aire de superioridad a la humanidad que desalienta a cualquier antiespecista contemporáneo. Pero una vez más reitero que no se debe desechar el pensamiento del ruso por este punto, sobre todo cuando una buena parte del pensamiento anarquista ya ha superado estas contradicciones.

En el mismo sentido, Bakunin sale un poco de este prejuicio tan decimonónico estipulando que, a final de cuentas, la sociedad, el individuo y el pensamiento son continuaciones directas del mundo orgánico lo cual nos lleva a comprender que, lo que llamamos historia no es más que el proceso de supervivencia de la humanidad dentro de este conjunto de procesos que llamamos naturaleza.

La humanidad se presenta entonces como una parte de la naturaleza de la cual depende su propia existencia, ya que hace de la vida algo frágil e incierto por lo que se hace imprescindible nuestra capacidad como especie de transformarla, esto gracias a nuestro pensamiento que como ya dijimos, es producto mismo de la naturaleza.

Bakunin ve un mundo interconectado, donde cualquier división, categoría y frontera son creadas por una humanidad que necesita conocer el mundo que le rodea para poder transformarlo a su favor. Pero la naturaleza no es lo único que la humanidad puede transformar, precisamente al ser la sociedad y el individuo continuaciones directas del mundo orgánico, existen factores que al ejercer una acción –directa o indirecta- son capaces de transformarnos individual y colectivamente.

Ese es el proceso que nuestro filósofo ve en la historia “el hombre se libera del triple yugo impuesto sobre él, en primer lugar, por la naturaleza externa, luego por su naturaleza interna individual, y en último lugar por la sociedad”, es así como se conecta la concepción de la naturaleza con el proyecto revolucionario del anarquismo, donde al reconocer la causalidad universal que nos afecta como parte orgánica de la naturaleza reconocemos también nuestra propia capacidad transformadora a través de la acción.

¿Y cómo aplico esto a mi militancia?

Pues bien, la teoría no nos sirve solo para la discusión virtual, ni para la escritura de artículos como este, nos sirve para reafirmar nuestra acción militante –individual y colectiva- en nuestras luchas diarias, dando sentido a nuestras acciones en la búsqueda de la transformación total de nuestra realidad. A final de cuentas me gustaría apuntar, para concluir, dos tareas indispensables que se desprenden del conocimiento que hemos aquí descrito.

En primer lugar, creo que tenemos el deber de poner en contraposición nuestras ideas frente a los avances de las ciencias modernas. Lo que revisamos en este artículo, así como conceptos fundamentales del anarquismo, como el apoyo mutuo, deben de ponerse a debate con las nuevas teorías[ii] y las no tan nuevas, para actualizar nuestros postulados, cuestionar los nuevos descubrimientos para enfrentar de mejor manera los problemas que se nos presentan. Si presumimos de que nuestro pensamiento es antidogmas, pues hay que demostrarlo.

Para terminar, los conceptos de causalidad, transformación y acción, así como el comprendernos como una parte orgánica de la naturaleza nos ayuda a replantearnos nuestra manera de ver problemas puntuales. Es decir, al ver nuestra existencia desde esta perspectiva filosófica nos ayuda a replantear lo problemas a los que nos enfrentamos, entendiendo que cualquier conflicto social (sindical, estudiantil, barrial, de género, etc.) afecta y es afectado por el ecosistema y de igual manera como un problema ecológico nos afecta directamente como sociedad.

Creo que hasta aquí podemos decir que el rescate del pensamiento anarquista es práctico para el desarrollo teórico de cualquier militante del espectro antiautoritario, siempre con la condición de contrastar y actualizar estas ideas para reenfocar nuestra acción en pos de la transformación total de nuestra sociedad. Anímense pues a leer, discutir y actuar.

Referencias

Escritos de Filosofía Política – Bakunin

El legado filosófico de Bakunin – Capi Vidal


[i] Aclara que se puede llamar dios en el sentido de una fuerza incontrolable no en el de ser todopoderoso.

[ii] Aquí no me refiero solo a las teorías filosóficas, sino también políticas y científicas, en el caso particular del tema de este artículo hay que poner especial énfasis en la revisión de la biología contemporánea.

Publicado originalmente en Acracia revista del colectivo Rompiendo Kadenas n. 3 y 4

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