De las mandíbulas del Estado Chileno y la resistencia Mapuche

Desde Mayo pasado, en el contexto de la contingencia provocada por el advenimiento del Covid-19, los presos políticos Mapuche, en acuerdo con el Machi Celestino Córdova, opusieron la huelga de hambre, como recurso frente al incumplimiento del convenio 169 de la OIT. El pasado 18 de agosto de 2020, se ha depuesto, únicamente en el caso del Machi Celestino, tras haber conseguido, por esta vía, iniciar el dialogo con el Ministerio de Justicia, que anteriormente había hecho caso omiso a las exigencias de los presos durante 107 días de ayuno.  Sin embargo, los Presos Políticos Mapuche, continúan con la Huelga.

La cuestión inicial de esta huelga, supone la petición de que se garantice que el régimen carcelario que se les imputa, sea llevado de acuerdo al bienvivir cosmovisional de los pueblos originarios, que se cumpla el convenio internacional de la OIT, que el Estado chileno ha firmado, y en el contexto de la contingencia sanitaria, la liberación humanitaria de los Presos Políticos Mapuche.

Desde Mayo, con la reactivación de las huelgas, se replicó la estrategia en las cárceles de Angol, Temuko y Lebu, sostenidas por un grupo de 27 huelguistas aproximadamente.  Exigen al gobierno, que se abra al dialogo, no obstante, la respuesta del ejecutivo fue la represión, y un primer comunero muerto: Alejandro Treuquil. Sumado a esto, el allanamiento a las comunidades se acelera, condición que se ha vuelto cotidiana en torno a los territorios recuperados, en el Wallmapu.

Las recuperaciones territoriales, muchas veces son llevadas a cabo con documentación a favor de las comunidades, contra la ocupación ilegal de los latifundistas instalados en el territorio Mapuche. Sin embargo, para sostener el marco legal de la propiedad privada, el gobierno regional actúa fuera de sus propios marcos, mediante la violencia, fundando y sosteniendo así su papel regulador de la propiedad, vía la violencia, a través del grupo GOPE (Grupo de Operaciones Policiales Especiales), Fuerzas Especiales y el Comando Jungla, una unidad operativa que trabaja específicamente en el Wallmapu. Las funciones de estas corporaciones es amedrentar a las comunidades Mapuche, mediante asaltos y el asesinato, como en el caso de Camilo Catrillanca en Noviembre de 2018, asesinado por el sargento Carlos Alarcón Molina, miembro del Comando Jungla; además de los montajes de suicidio en el caso de Macarena Valdez, hace 4 años, y recientemente en los casos de Iris Rosales, Rosa Quintana y Nicolasa Quintremán, asesinadas en el marco de la defensa del territorio.

El asesinato empresarial

La lucha por la recuperación del territorio, y contra el avance de la transnacional responsable de la construcción de represas,  se desarrolla en el marco de la violencia del Estado chileno contra las comunidades. El ministro del interior, Víctor Pérez, quien formara parte de la Colonia Dignidad, proceso en el que hubo casos confirmados de pedofilia, y de tendencias abiertamente ultra-derechistas vinculadas al nacionalsocialismo, es sólo una de las figuras políticas de la dictadura de Pinochet, que todavía ocupan cargos públicos en la gestión de Sebastián Piñera.

En este marco, en el contexto de la contingencia sanitaria, el gasto público se ha concentrado en el armamento militar, reduciéndose así en el sector salud. En este sentido, las comunidades se encuentran en estado de sitio, con toque de queda y  con las calles militarizadas.

Ahora bien, el ministro del interior Víctor Pérez, hace unas semanas, visitó la región de la Araucanía, para reunirse con la organización APRA (Asociación para la Paz y la Reconciliación en la Araucanía)  asociada con la ultraderecha y latifundistas en Chile. Durante la celebración de esta reunión, Víctor Pérez, en declaración pública, desconoció la existencia de Presos Políticos Mapuche, clasificándolos entonces, como delincuentes, sin tomar en cuenta el desdoblamiento histórico de la toma y recuperación del territorio por parte de las comunidades. Más aún, la presidencia de APRA ha hecho un llamado para desalojar los municipios recuperados en la región. En este marco, ha habido movilizaciones por parte de las comunidades desde el establecimiento de la huelga. Los desalojos han sido realizados por personas cercanas al territorio de Curacautin, hordas violentas que recuerdan a los métodos del Ku Klux Klan. La violencia se desarrolla así, en el marco del poder empresarial, superpuesta a la movilización pacífica de la recuperación territorial.

Bajo estas consideraciones, se han presentado grabaciones telefónicas a Carabineros, esta corporación policiaca, estaba enterada de lo que APRA estaba realizando contra las comunidades, negando así el resguardo público para el pueblo Mapuche.

Violencia Racista

Durante los desalojos, fueron quemadas vestimentas tradicionales y ha habido linchamientos, así mismo, fue quemado un Rewe, símbolo sagrado de reunión ceremonial Mapuche, lo cual representa una falta de respeto máxima para las comunidades, así como un resquicio del establecimiento de la barbarie capitalista.

La gente que acudió al llamado de APRA, está vinculada a la tenencia de tierras, por parte ilegal, por parte del proceso de colonización histórica, que impuso el Estado de Chile para anexar ilegalmente el territorio Mapuche. También están asociados al negocio forestal, negocio que se lleva toda el agua, desertificando el territorio. El conflicto es entre el empresariado las comunidades, la derecha del gobierno oficialista en oposición a los intereses del Mapuche que cosmovisionalmente se opone a los intereses de la derecha.

Hace una semana aproximadamente, el gremio de camioneros, un gremio tradicionalmente asociado a la derecha y al golpe militar de Pinochet, hicieron un paro para presionar al gobierno para resolver el conflicto que se desarrolla en la Auracania. El conflicto ha dejado a su paso, camiones con carga forestal quemados, situación puesta en duda por parte de los comuneros, ya que han sido evidenciados montajes por parte del gobierno, las empresas y el poder judicial, como estrategia para legitimar el ataque a las comunidades Mapuche.

Ahora bien, los camioneros hacen paro y exigen que se endurezcan las condenas en el marco de la Ley Anti-Terrorista en contra de los comuneros que participen en las acciones de recuperación o quema de camiones forestales.

Tuvieron que pasar más de 100 días de huelga de hambre para que el gobierno de Piñera, se abriera al dialogo con los presos políticos, habiendo rechazado en dos ocasiones el recurso de amparo que la defensa legal presentó, recurso que el gobierno chileno debería respetar tras haber firmado el tratado internacional de la OIT. En esta medida, el gobierno no dialoga con las comunidades, mientras que, contradictoriamente, inmediatamente se abre al dialogo con el gremio de camioneros forestales, aceptando su propuesta para el endurecimiento de las penas carcelarias, categorizando así, a los comuneros como Terroristas, quienes se enfrentan ya a penas de presidio perpetuo solamente por la quema de un camión.

La cuestión Mapuche, tiene lugar en medio de un contexto judicial turbio y álgido, ya que en torno a la región han sido liberados asesinos y violadores, y en esta medida se han sufrido feminicidios, asesinados y violaciones en los territorios. El sistema judicial no persigue de la misma forma a violadores y asesinos que a los comuneros Mapuche.

La compañera Estefanía nos dice:

Se trata de un conflicto histórico racista. Es un gobierno que se fundó, un Estado que fundó su institucionalidad sobre el racismo colonial. Situación que viven muchos países a nivel Latinoamericano y que de una u otra forma, la desestabilización económica, política y social, responde a este problema de raíz colonial.

Presos Políticos Mapuche en Huelga de Hambre:

Cárcel de Temuko, 32 días

Daniel Canio

Facundo Jones

José Cáceres

Juan Cheuqueta

Fermín Márquez

Cristhofer Pino

Víctor Marileo

Cárcel del Angol, 108 días

Sergio Leviano

Juan Calbucoy

Victor Llanquileo

Juan Queipul

Freddy Marileo

Danilo Nahuelpi

Reinaldo Penechulef

Antu Llanca

Cárcel de Lebu, 24 días

Eliseo Raiman

Matias Leviqueo

Carlos Huichacura

Manuel Huichacura

Esteban Huichacura

Guillermo Camus

Cesar Millanao

Orlando Sáez

Damián Sáez

Robinson Parra

Óscar Pilquiman

Se solicita difusión y solidaridad

Agradecemos la disposición de la compañera Estefanía por brindar la información para este texto. Redactado por Sergio Reynaga para Comunidad Antihistoria.

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